viernes, 28 de mayo de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
NO MAS MENTIRAS,POR FAVOR...¡¡¡MOCION DE CENSURA!!!

Los ojos de Elena Salgado y la mandíbula de Zapatero lo decían todo. La vicepresidenta no es una mujer que deje traslucir sus emociones. Pero cuando subió a la tribuna apenas podía abrir los ojos, como si no hubiera dormido o como si hubiera estado llorando mucho. Y la mandíbula del presidente con la tensión contenida, sin despegar los labios. El PP creía que Zapatero iba a intervenir, pero sólo podía haberlo hecho para echarse a llorar, después de haber escuchado a los portavoces decirle que su tiempo se ha acabado.
Porque durante toda la semana los portavoces de los grupos parlamentarios no han estado hablando del decreto. O no sólo del decreto. De lo que han estado hablando es de la posibilidad real de tumbar o no al Gobierno. Eso, si caía o no el Gobierno, y no el futuro del país, es lo que estaba en juego en una votación que durante los segundos que duró tuvo la emoción de los penaltis en una final de la Eurocopa. Zapatero se salvó por la campana, pero las caras de los ministros y dirigentes socialistas eran un poema.
La sesión del Congreso fue una moción de censura destructiva contra el presidente del Gobierno. La Constitución no la contempla, pero la mayoría de los grupos -hasta los que salvaron al Gobierno de la quema- la pusieron en práctica. Como le dijo el portavoz de UPN, Carlos Salvador, no nos haga pasar otra vergüenza más. Por eso Mariano Rajoy, que había decidido intervenir desde el lunes aunque no quiso decirlo para mantener el suspense, tenía que votar "simple y claramente" que no. "Mi grupo parlamentario no puede contribuir con su voto a que usted siga ahí. Si otros lo hacen será su responsabilidad".
Arriesgaba poco. Raro sería que Merkel y Sarkozy, con los problemas que tienen, vayan a llamar al líder del PP para echarle la bronca. Tendrá que aguantar algunas críticas sobre su falta de responsabilidad. Pero ¿qué son esas críticas comparado con el gustazo de decir no, no, y no a Zapatero? Él sabe que no tiene votos para una moción de censura constructiva que alumbre un Gobierno nuevo. Por eso optó por la destructiva, aprovechando además la capacidad de autodestrucción que ha acreditado Zapatero.
Tras el pleno, sabemos que el Gobierno está dando bocanadas, que es CiU quien le ha salvado de la quema y que seguramente en manos de Duran puede estar la fecha de las elecciones generales, porque no las quería antes de las catalanas.
Zapatero no tiene quién le apoye los Presupuestos, por lo que se puede repetir la Historia. Pujol dejó caer a Felipe González después de la Presidencia europea del año 95. Zapatero tendrá que pensar a partir de hoy qué es lo que va a hacer para seguir gobernando en el alambre, aunque hasta las previsiones más optimistas no le auguran más que desgracias.
Cuando Elena Salgado salió del pleno seguía sin poder abrir los ojos. Y los espectadores salieron sin saber qué será del país. Con un Gobierno en situación de extrema debilidad y una oposición dispuesta a destruir, pero no a construir.
miércoles, 19 de mayo de 2010
ZP BT
Tijeretazo a los sueldos
Los funcionarios: no somos los culpables del gasto, es un discurso populista.
http://www.expansion.com/2010/05/19/funcion-publica/1274251965.html
Publicado el 19-05-2010 , por Marga Castillo Grijota
La decisión del Gobierno de bajar las nóminas públicas un 5% de media ha levantado ampollas entre los trabajadores públicos, que verán mermar su nómina en el primer recorte 'por decretazo' de sueldos de los funcionarios de la historia, algo que había descartado hace tan sólo tres meses, a lo que se une una pérdida de poder adquisitivo de más de 40% en tres décadas, según sus cálculos. Los trabajadores públicos pueden asumir que se les baje el sueldo, pero no que se les señale como los culpables del déficit en un discurso populista y que no se tengan en cuenta otros métodos más eficaces para recortar el gasto de las administraciones, como la reducción de altos cargos en las empresas públicas. Se temen, además, que los recortes no sean equitativos entre trabajadores, incluso del mismo nivel salarial. Pero el Ejecutivo ya hecho sus cuentas.
Los trabajadores de las administraciones públicas esperan el anuncio público del contenido del Decreto ley que contiene las medidas encaminadas a reducir el gasto confirme las "tablas" que circulan vox populi entre los distintos organismos públicos -a falta de notas o circulares internas que lo confirmen- y que supondrían pérdidas reales de entre el 3% y el 10%, según el nivel profesional de cada cuerpo de funcionarios. A ello se suma el rumor de que además de los recortes anunciados, se suprimirá la paga extra de Navidad.
Según los datos a los que ha tenido acceso Expansion.com, con el fin de que sean los sueldos más abultados los que más adelgacen, los sueldos bajarán, a grandes rasgos, en un 3% de media hasta el nivel 16 (grupos C2-D: administrativos, auxiliares, subalternos...). La reducción sería de un 5% de los niveles 17 al 20 (grupos C1 y C2: administrativos), mientras que en los niveles 21 al 25 (grupo A2: administrativos, gestores), la reducción sería del 7%. Finalmente, alcanzaría el 10% en de los niveles 26 al 30 (grupo A1: técnicos y gerentes).
A estos eventuales recortes por decretazo se suma una pérdida salarial progresiva desde comienzos de los años ochenta. Los trabajadores públicos afirman que desde 1982 hasta 2007, cuando comenzó la crisis económica, el incremento real de las nóminas públicas sólo aumentó un 1,72% en 1991, y el resto de años los incrementos del IPC real siempre han sido superiores a los aumentos salariales del personal público y el resto de años, con suerte, han rondado el 0%. En los últimos dos años, durante la recesión, la pérdida de poder adquisitivo ha sido aún mayor, con subidas inferiores al IPC.
Además, las bajadas anunciadas por el ejecutivo no afectarán, presumiblemente, a todas las escalas salariales ni tampoco se aplicarán de forma homogénea para los funcionarios estatales, autonómicos y locales. Dependiendo de los conceptos salariales que se toquen (sueldo base, complemento específico y de destino, productividad, trienios...), los trabajadores públicos estatales podrían sufrir un agravio comparativo frente a los autonómicos, y muchos funcionarios de más alto nivel no entienden que se les tenga que pedir a ellos mayor esfuerzo, cuando su preparación técnica y cometidos son mucho más exigentes que los de escalas inferiores. De cualquier forma, el "tijeretazo" también va a repercutir en el grueso mileurista de las nóminas públicas.
Los sindicatos de las Administraciones Públicas han tildado las medidas de "graves, injustas y evitables", y los propios trabajadores públicos tampoco entienden por qué son ellos los que tienen que pagar el incremento del gasto público, que representa más de un 46% del PIB, según datos del Consejo General de Colegios de Economistas.
La decisión del Ejecutivo parece inapelable y se ha basado en cifras: el 17% de las personas con empleo son asalariadas del sector público -funcionarios de carrera y empleados públicos-, pero detrás de la cifra se esconde una realidad es más complicada: mientras se pide contención y esfuerzo a las administraciones, sólo se auditan el 8% de las entidades públicas, lo que impide la transparencia de las cuentas, algo especialmente grave en el sector local, en la que el porcentaje de auditorías alcanza sólo un 5%. Éste es el marco que preocupa a los funcionarios.
Rafael Coloma, Técnico Comercial y Economista del Estado y vicepresidente tercero de Fedeca
"Aún no se sabe cómo van ser los recortes, pero creo que afectarán más a los cuerpos superiores (A1), y más a los de la Administración central, aunque aún no se sabe cómo, y me parece mal que no afecte a los empleados de las empresas públicas. El problema no es de sueldos, sino de estructura administrativa.
Los salarios de los funcionarios se dividen en varios conceptos: el problema es que el sueldo base y el complemento de destino se determinan desde la Administración Central para todas las administraciones, pero el complemento específico lo determina cada centro directivo. Por lo tanto, si este último no queda afectado por el recorte, la gente con el complemento más alto (CCAA, locales) verá su sueldo proporcionalmente menos reducido que los funcionarios de la administración central, con específicos más bajos. Además, la cosa puede ser tan perversa que dos funcionarios de la administración central niveles 30, verían su sueldo reducido de manera distinta, según el complemento específico, de tal manera que el que más cobra lo vería menos reducido, ya que cobra más por el complemento específico.
Creo que las partidas de sueldo que más se tocarán son el sueldo base y el complemento de destino, pero la progresividad en el recorte [que pierdan más salario los que más ganan] no es una medida equitativa. No, porque la equidad es un concepto impositivo y no salarial. Es decir, si por cuestiones de equidad es necesario repartir la riqueza, se tendría que hacer vía impuestos, que son progresivos (los directos) o gravan ciertas fuentes de renta exclusivas de gente de mayor poder adquisitivo (patrimonio). Pero nunca a través de los sueldos, porque el sueldo refleja la capacidad de trabajo y su valor. Es decir, se está valorando el trabajo de una persona. Mientras, los impuestos se pagan en función del valor de la renta, que incluye fuentes no salariales. Por lo tanto, al reducir el sueldo se está actuando sobre una única fuente de renta, no como el IRPF, que actúa sobre todas. Por poner un ejempo, un bedel puede tener miles de euros en acciones, pero no ve su sueldo reducido, es decir, no paga más quien más tiene.
Además, al final, el sueldo es un precio por el valor del trabajo, no de riqueza. Si un sueldo es mayor que otro es porque (en teoría) el trabajo es de mayor valor; no se puede comparar lo que hace un bedel con lo que hace un inspector de hacienda o un abogado del estado. Están modificando el precio relativo de las cosas: es como si ahora decimos que hay que bajar el precio de los hoteles, pero más el del Ritz que el de la pensión de la esquina. Pese a ello, no creo que sea efectiva ahora una convocatoria de huelga, probablemente sea hasta contraproducente. No me sumaría a los paros".
J. R. Chaves (Sevach), Técnico Superior excedente y Profesor de Universidad
"Nadie sabe a qué grupos, tramos y escalas de funcionarios afectará más el recorte salarial hasta que el Consejo de Ministros no apruebe el Decreto ley, pero bajo la lógica política afectará más a los funcionarios de los grupos superiores que sobre los inferiores, quedando el ámbito político de altos cargos sujeto a recortes fuertemente testimoniales, pero realmente ficticios, ya que estos altos cargos cuentan con medidas compensatorias alternativas, como las dietas, pluses o asistencias.
Los recortes afectarán al común de los funcionarios y las partidas de sueldo que más se tocarán serán las retribuciones básicas, aunque lo ideal y asumible sería suprimir una de las dos pagas extras al año. Los cuerpos especiales, al vincular componentes de sus retribuciones a la función, serán más escurridizos, como ocurrirá, por ejemplo, con la productividad de los inspectores de Hacienda. Por otra parte, el recorte no debería afectar de modo diferente según cada Administración ya que, por lo que sabemos hasta ahora, el título competencial del Estado es la aprobación de normas básicas, y por tanto, no caben distingos entre Administraciones. El gran problema es que si el Decreto se fija en el "sueldo" o "complemento de destino" de señorío estatal no se podrán buscar escamoteos y, en cambio, si se fija en retribuciones legales, la tentación de Administraciones locales y autonómicas de escamotearlo con modificaciones del específico será muy fuerte.
No creo que la progresividad en los recortes sea equitativa: sería así si se actuara sobre el Impuesto de la Renta, no sobre las retribuciones, que nada dicen de las cargas personales y familiares de cada cual. Me parece una barbaridad también que la medida no afecte a las empresas públicas, porque ahí están los mayores yacimientos de ingresos, además de menor legitimidad para su función y que no han superado oposición competitiva alguna. Bajarnos el sueldo es una medida útil y necesaria para reducir el déficit público, pero no suficiente si no va acompañada de recorte del gasto en otros sectores, y particularmente en el ámbito de altos cargos.
Creo que la llamada a huelga de CCOO, CSI-CSI.F y UGT en junio es inútil, porque se reprocha no que se corten los salarios, sino que se efectúe tarde y contra lo que se venía afirmando. No me sumaría a los paros, sería mejor negociar con los sindicatos compensaciones sin coste, como ofrecer más vacaciones".
Francisco de la Torre, secretario general de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE)
"Más allá de la referencia genérica de que se recortará más al que más gana, no tenemos más información al respecto sobre qué partidas salariales quedarán más afectadas, aunque parece que serán todas por igual. Sólo sabemos que el recorte global será de un 5%, pero para los funcionarios y empleados públicos con categoría de directivos y altos cargos podría llegar hasta el 15%. Esta situación está añadiendo incertidumbre al lógico malestar por el recorte del sueldo que, en algunos casos, puede ser muy sustancial. Los funcionarios de los cuerpos superiores como inspectores de Hacienda y de Trabajo y abogados del Estado serán los más afectados. No creo que la progresividad en el recorte sea una medida equitativa, porque no estamos hablando de una medida fiscal, como podría ser una subida del IRPF, sino de las retribuciones por el trabajo realizado. En la práctica, esto supone un menosprecio del trabajo más cualificado que se realiza en las Administraciones Públicas.
Es muy probable que el recorte afecte de forma distinta a funcionarios estatales, autonómicos y locales, ya que estas administraciones territoriales gozan de autonomía frente a la estatal. Sin embargo, sería muy negativo que esto sucediese, porque la mayor parte del gasto público y, en concreto, del gasto de personal, se concentra en las Administraciones Territoriales, por lo que si no hay un recorte parecido, el recorte no sólo será más injusto, sino también más inútil. Por otra parte, no le veo sentido a que se haya excluido de la decisión a los empleados de empresas públicas. Aunque la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega haya dicho lo contrario, también los funcionarios tienen una negociación colectiva, y no entendemos por qué a los empleados públicos se les respeta y los funcionarios, no. Esto se entiende aún menos con el precedente del recorte por Decreto ley de los sueldos de los controladores hace unos meses.
Está claro que hay que reducir el déficit público, pero creemos que se debían haber adoptado otras medidas con anterioridad, como el recorte de subvenciones públicas, la racionalización de las estructuras administrativas o la mejora de la lucha contra el fraude fiscal, entre otras muchas. Debemos reducir el déficit permanentemente, no coyunturalmente y con un tremendo coste social y de eficacia, que es lo que se consigue con este "tijeretazo". Considero que una huelga sólo será útil –si es que lo es– para salvar la cara de los dirigentes de ambos sindicatos, además de para crearle problemas durante 24 horas al ciudadano de a pie. Nosotros creemos que habría que convocar otro tipo de propuestas y dudamos de si sumarnos a la convocatoria de huelga porque la propuesta está liderada por las personas y organizaciones menos adecuadas".
Antonio Arias, síndico de la Sindicatura de Cuentas del Principado de Asturias
"Está circulando una tabla de recortes salariales según el nivel cuya fiabilidad desconozco. Supongo que los grupos A y niveles 24 y superiores, costearán la congelación, y todo indica que afecta a las retribuciones básicas y la cuantía de cada complemento de destino, por lo que afectará de forma distinta a empleados estatales, autonómicos y locales. No se tiene en cuenta la bajada de sueldos de los empleados de las empresas públicas por un problema jurídico que lo impide. Al optar por un recorte en las cuantías básicas, quedan fuera.
Pienso que recortarnos el sueldo es una medida útil y necesaria para reducir el déficit público y de hecho, no será el último esfuerzo que se pida a los funcionarios. Lo que no veo de utilidad es una convocatoria de huelga en estos momentos y por tanto, no me sumaría a ella".
Javier Álvarez Villa, Técnico de la Administración Pública
"El recorte afectará más, si acaba llevándose a cabo a los grupos de empleados públicos que perciben unas retribuciones más bajas –Grupo E: personal subalterno y similares, Grupo C2: auxiliares administrativos y categorías análogas y Grupo C1: administrativos y demás cuerpos integrados en este grupo-. Para este personal el descuento salarial que se anuncia repercutirá de manera más gravosa en su renta personal y, en consecuencia, en su poder adquisitivo, aunque el importe en dinero que pierdan sea, en términos comparativos, inferior al de los Grupos A1 y A2 (titulados superiores y medios). A ello debe añadirse que es muy distinta la situación de los funcionarios y empleados públicos en general en estos Grupos superiores y medios (A1 y A2), ya que ocupan puestos base o de entrada, frente a los que se encuentran en puestos singularizados, sobre todo los que ocupan puestos de libre designación (del nivel 26 en adelante). Estos últimos perciben salarios que, en muchos casos, pueden rondar o superar los 3.000 euros, por lo que –aunque el porcentaje de descuento sea mayor– la disminución de poder adquisitivo no se resiente tanto.
Respecto a la cuestión de la progresividad, ésta suele responder, con carácter general, a criterios de equidad. Otra cuestión es que pueda hablarse de equidad en relación con una medida como la que se anuncia, manifiestamente injusta en el contexto de las causas que han originado la crisis económica y de las medidas que resultarían necesarias para afrontarla. Dadas las diferencias salariales existentes entre Administraciones, no descarto que el recorte afecte de forma diferente a empleados estatales, autonómicos y locales. Como aún no disponemos de datos fiables, no sabemos si el porcentaje de descuento se aplicará sobre el salario íntegro o si se excluirán algunos conceptos.
Considero que una huelga podría ser útil como medida de presión y me sumaría a ella, pero no será suficiente si no se acompaña de otras medidas complementarias que supongan una implicación de los empleados públicos en la denuncia de los excesos económicos del sistema, en cuyo saneamiento se les utiliza ahora como “chivo expiatorio”. Debería de articularse una actuación colectiva de denuncia de los desmanes económicos del sistema partitocrático característico de la democracia – espectáculo vigente: hipertrofia de puestos de confianza, políticas publicitarias improductivas, prácticas clientelistas de captación de apoyos económicos, mediáticos o sindicales en perjuicio, en tantas ocasiones, de terceros con mejor de derecho y acompañadas, en muchos casos, de dispendios económicos inadmisibles.
Igualmente, me parece un agravio comparativo inadmisible es que no se recorten los sueldos a los empleados de empresas públicas. Particularmente si se tiene en cuenta que muchas de estas empresas son el resultado de un proceso incontrolado de “huida del Derecho Administrativo” para privatizar la gestión de servicios públicos, eludiendo con ello, entre otros extremos, la convocatoria de procedimientos de acceso al empleo dependiente de las mismas conforme a los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad.
Desde mi punto de vista, la decisión de recortar nuestros sueldos, cuyos detalles se conocerán mañana, es una medida de corte populista, impuesta por eso que se llama eufemísticamente como “mercados”, y que no es otra cosa que el poder financiero trasnacional. Lo paradójico del caso es que, esos mismos poderes fácticos que llevaron a la economía al precipicio y a los trabajadores al paro masivo, fueron los que exigieron a los Estados dinero en grandes cantidades para disponer de liquidez. Ahora, cuando los Estados han incrementado su deuda, tras sanear el descomunal agujero que crearon los especuladores financieros, les imponen un brutal recorte del gasto público con el objetivo de que puedan afrontar el pago de esa deuda.
Para culminar esta jugada maestra, esa imposición va acompañada de la prohibición de incrementar los ingresos a través de una política fiscal progresiva, es decir, aumentando los impuestos de los que más ganan, especialmente, de las grandes fortunas. El próximo paso será, muy probablemente, una nueva oleada de privatizaciones, que volverá a justificarse en la necesidad de recortar el gasto público".
http://www.expansion.com/2010/05/19/funcion-publica/1274251965.html
domingo, 16 de mayo de 2010
F.C.BARCELONA...¡¡¡CAMPEON DE LIGA!!!

El Barça se ha proclamado campeón de la Liga BBVA tras derrotar al Valladolid en el Camp Nou (4-0). Messi, con dos goles, ha alcanzado el récord de Ronaldo al firmar 34 goles esta temporada en la Liga. El equipo ha logrado la "puta barbaridad" de 99 puntos, algo que nadie había conseguido nunca.
El conjunto de Pep Guardiola ha salido nervioso después de firmar la mejor temporada de la historia del campeonato. El Valladolid ha sorprendido con un inicio muy intenso ante un Barça tocado por las ausencias. Manucho ha provocado un susto monumental a los azulgrana cuando le ha caído una pelota mal rechazada por Valdés y ha rematado sin portero pero Puyol ha evitado el gol con una aparición prodigiosa (min.4).
Mucho Barça
Tras el susto los más de 98.000 culés de la grada han levantado al equipo dando una lección más de apoyo a un Barça histórico. También ha ayudado el gol del Málaga al Real Madrid que ha recordado que no sólo en el Camp Nou se jugaba el campeonato. Habría sido raro explicar que el campeón de la Liga había perdido con rotundidad sus dos choques con el segundo. Pero la historia no se explicará así.
Las ocasiones han ido llegando con un Bojan muy activo y un Pedro como siempre incisivo. El tinerfeño ha sacado una jugada de manual en el área y su centro atrás lo ha desviado Luis Prieto a la red en una desafortunada acción para los de Clemente que aclaraba el panorama para los de Pep Guardiola (1-0, min.27).
Más relajado, el Barça ha vuelto a su habitual juego arrollador y Messi, el Bota de Oro, ha combinado con Touré para ceder a PR17 el segundo tanto azulgrana que ponía más cerca el título (2-0, min.31). El Valladolid se hundía, sabedor de que tenía pie y medio en Segunda y el Barça ha controlado hasta el descanso.
Messi, Bota de Oro
La segunda parte ha servido de homenaje al mejor fútbol del planeta cuyo máximo exponente es Leo Messi. Nadie, absolutamente nadie esta temporada en Europa, ha podido con los registros del Bota de Oro 2010 cuando ha marcado su gol 33 en Liga gracias a la generosidad de Touré (3-0, min.61). Nadie, absolutamente nadie, había podido lograr los registros del Barça en Liga y sólo Ronaldo había podido marcar los 34 goles que ha marcado Messi esta Liga tras cruzar ante Jacobo (4-0, min.76).
Homenajes merecidos
Ha llegado el momento de los homenajes. A Henry por su partido despedida. A Iniesta para mostrarle una vez más el apoyo de los amantes del fútbol a su clase tras otra sufrida lesión. También a Ibrahimovic, fundamental en el inicio de Liga, que ha recibido el calor de la grada. Sólo había que esperar para que Pérez Lasa pitara el final del partido y empezara la fiesta de homenaje al mejor campeón de la historia de la Liga.
Con sólo una derrota, con el máximo goleador de Europa, Leo Messi, con el portero menos batido, Víctor Valdés, con el récord de puntos, de victorias, y muchos tantos logros más que quedan tapados por el maravilloso fútbol de este Barça que nunca defrauda y cuyo fútbol no tiene precio. El Barça, campeón de Liga 2010, retiene el título.
http://www.elmundodeportivo.es/gen/20100516/53928141331/noticia/%C2%A1el-barsa-campeon-de-liga.html
sábado, 15 de mayo de 2010
ZAPATERO NO ME TOQUES MAS LOS...
JOSÉ MARÍA CARRASCAL Viernes , 14-05-10
VIERNES, 7 de mayo. Ante el agravarse de la situación griega y el ataque masivo al euro en las bolsas, los jefe de gobierno europeos deciden actuar conjuntamente, dejando que sus ministros de economía formulen el plan.
Sábado, 8. La respuesta no convence a los mercados, dadas las vacilaciones alemanas sobre su participación en el rescate, corriendo el rumor de que al abrirse el lunes las bolsas, sobrevendrá un desplome general.
Domingo, 9. Ahora ya no se teme sólo el contagio de Grecia a otras economías europeas, sino el del euro al dólar. Obama telefonea a Merkel, pidiéndola un esfuerzo extra alemán. La cancillera le dice que Alemania sola no puede salvar el euro si otros países, España el más grande de ellos, no colaboran en la operación rescate. Obama le asegura que intervendrá personalmente para que España coopere.
Madrugada del lunes 10. Los ministros de Economía europea crean un fondo de 750.000 euros para apuntalar las economías más débiles. España dice que colaborará, sin especificar todavía detalles.
Martes, 11. Obama telefonea a Zapatero para decirle que España necesita adoptar medidas decisivas para que sus problemas no se extiendan a la zona euro, haciendo peligrar el plan de rescate.
Martes, 12. Zapatero anuncia un recorte histórico del gasto público, incluyendo el social, desdiciéndose de cuanto había dicho hasta entonces.
Esta ha sido la «conjunción planetaria» anunciada por Leire Pajín: el planeta grande se come al pequeño. Llámenle ustedes como quieran: salto cuántico, caída del caballo, bajada de pantalones, huida hacia delante, el caso es que el paladín social se ha convertido en ogro neoliberal. Sin excusarse ni reconocerlo, desde luego. Pero eso sí que iría contra su naturaleza.
Pero lo peor no es eso, a fin de cuentas se trata sólo del destino de un hombre. Lo peor es que tanta rectificación, tanto dolor y tanta amargura pueden no alcanzar sus objetivos. Los recortes anunciados son medidas de choque, como el torniquete para cortar la hemorragia. Pero no cauteriza el foco de la misma, Zapatero no ha dicho ni hecho nada sobre la recuperación, sobre los problemas de fondo de la economía española, sobre el paro, la productividad, la competitividad, sobre la reforma del mercado laboral, sin la que no volverá a crearse empleo. Y sin la creación de empleo, nunca disminuirá el déficit, porque los gastos continuarán mientras los ingresos no crecen. Como sin el aumento de la productividad nunca volveremos a ser competitivos.
¿Tendrán que ser también Bruselas y Obama quienes nos señalen el camino de la recuperación económica? Si no lo hacen ellos, lo hará la realidad. La realidad, sí, eso que ese hombre que nos gobierna, mejor dicho, no nos gobierna, nunca se ha tomado en serio, montado en su frivolidad, su demagogia, su autismo, su sectarismo, su irresponsabilidad y en la buena estrella que cree tener. Un cóctel peligroso siempre, pero sobre todo al frente de un país. Su estrella ha sido devorada por otra mayor. Aunque Zapatero no se ha estrellado por eso sólo. Se ha estrellado, y nos ha estrellado, por su ignorancia. Algo que puede tolerarse en un político cualquiera. No en un jefe de gobierno.
Por lo que habrá que empezar a preguntarse si con su última pirueta, no habrá puesto fin a su carrera política. Si su último salto mortal no habrá sido mortal de verdad. Un político está autorizado a mentir a los demás, a traicionar a los rivales. Se toma incluso como muestra de su destreza. Pero ningún político está autorizado a traicionar a los suyos, a sus votantes. Y esto precisamente es lo que ha hecho Zapatero. Por orden de Bruselas o de Obama, desde luego. Pero lo ha hecho, inflingiendo con ello una de las primeras normas de la política. En cualquier país, estaría acabado. En el nuestro le queda sólo aquello de «Spain is different».
lunes, 10 de mayo de 2010
EL BARCELONA CAMPEON DE LA EUROLIGA 2010

El Regal Barça ha conquistado su segunda Euroliga tras derrotar al Olympiacos en la final de París (86-68) en un festival de Juan Carlos Navarro que se ha proclamado MVP de la final.
En una final en la que se han enfrentado los dos mejores equipos de la temporada, el Barça ha demostrado estar un peldaño arriba del resto de equipos europeos. Tras aprender la lección del partido contra el CSKA, el equipo de Xavi Pascual ha salido a morder en ataque y aprovechar que los griegos son otro equipo eminentemente ofensivo. La traca inicial del Barça ha sido monumental dejando un marcador de NBA (28-19). Pete Mickeal, una de las grandes ausencias en el quintento ideal de la Euroliga, ha sacado su carácter ganador con 10 puntos que valían su peso en oro.
Yannakis ha querido cortar la sangría azulgrana pero el vendaval ha continuado en el segundo cuarto gracias a un gran Navarro que ha demostrado que en partidos 'calientes' él es el amo. La grada azulgrana respondía en minoría al numerosos público griego y el Barça se ha ido al descanso con once valiosos puntos arriba.
Tras el descanso ha salido otro Olympiacos. Para ganar una final de Euroliga tienes que sufrir. Los griegos han sacado su carácter de la mano de un genial Papaloukas que ha ido subiendo con cada acción los decibelios de la grada helena y se han puesto a siete. Pero este domingo en París el título no se podía escapar. Mickeal, Navarro, Ndong, Sada, de nuevo Navarro,... los puntos del Barça han vuelto a martillear el aro de Olympiacos para acabar con su sueño.
En ese momento París ya era culé y el último cuarto sólo ha servido para poner la firma a una final mágica. Atrás quedará la mítica acción de Montero, había que citarla, y de ahora en adelante se recordará por ser la ciudad en la que el Barça ganó su segunda Euroliga, precisamente donde también había conseguido su segunda Champions, la ciudad que empezó a situar al Barça en su sitio, el del mejor club del mundo, el de un equipo ganador que no se detiene ante nada. La ciudad de las luces ilumina esta noche al mejor equipo de Europa.http://www.elmundodeportivo.es/gen/20100509/53924241560/noticia/86-68-el-barsa-se-proclama-campeon-de-la-euroliga-en-paris.html
martes, 27 de abril de 2010
EL ZAPATAKY

ARTÍCULO DE JOSÉ MARÍA CARRASCAL
Uno de los mayores misterios de la política española ha sido la popularidad que Zapatero ha conservado a lo largo de estos años pese a lo desastroso de su gestión.
Si nos ponemos a examinar su primer mandato y lo que lleva del segundo, nos damos cuenta de que nada de lo que pretendía lo ha conseguido, y lo que ha conseguido fue al elevado precio de dividir a los españoles.
Ni la negociación con ETA trajo la paz al País Vasco, ni los nuevos estatutos han articulado mejor España, ni las reformas educativas han mejorado la enseñanza, ni la Ley de la Memoria Histórica ha enterrado definitivamente a los muertos de la guerra civil, ni los matrimonios homosexuales, por no hablar de la nueva normativa para el aborto, encuentran el respaldo de la mayoría de la población.
Sin embargo, Zapatero ha sido el político mejor evaluado y no sabemos si sigue siéndolo. O sabe venderse mejor que gobernar o esa población es incapaz de evaluar a sus gobernantes. Pues en cualquier país democrático, Zapatero estaría catalogado, como Bush lo estaba a las mismas alturas en el suyo: como uno de los peores que había tenido el país a lo largo de su historia.
Como no creo que los españoles seamos más tontos que los demás pueblos -podemos ser más ignorantes, pero se trata de cosas distintas, hay ignorantes listísimos-, me he puesto a reflexionar sobre el caso llegando a una conclusión penosa, pero que explica perfectamente la situación en que nos encontramos:
Zapatero nos gobierna apoyado en nuestros vicios, en vez de en nuestras virtudes, aunque no lo reconozcamos, porque tampoco es cosa como para enorgullecerse.
Mientras los gobernantes de los países punteros se apoyan en las mejores cualidades de su pueblo, Zapatero se apoya en las peores del nuestro: el resentimiento, la envidia, el tribalismo, la picardía, el dogmatismo, la soberbia, el no aceptar nunca que podemos habernos equivocado, el yo hago lo que me da la gana y el que venga detrás que arree, el no reconocer otros méritos que los propios o, todo, lo más, de los que piensan como uno y el disparar contra todo el que destaca constituyen los cimientos de la política de Zapatero desde que llegó a la Moncloa.
Y los españoles, o al menos una buena cantidad de ellos, nos sentimos a gusto con él, aunque en nuestro fuero interno reconozcamos que no es la mejor. No voy a decir con ello que nos falten buenas cualidades. Pero el vicio es siempre más fácil de practicar que la virtud y si nos gobierna alguien que nos marca ese camino, no tenemos el menor inconveniente en seguirle. Durante los últimos cinco años, en España se han juntado el hambre con las ganas de comer, o más exactamente, la peor política con nuestros peores instintos.
Todo cuanto ha hecho el gobierno ha sido para fomentar éstos: El derroche, la holgazanería, la irresponsabilidad, la chapuza, y a castigar el ahorro, la frugalidad, el esfuerzo, el trabajo o el estudio concienzudos.
Desde las jubilaciones anticipadas a facilitar el pase de un curso a otro con un montón de asignaturas pendientes, pasando por las peonadas falsas, los permisos múltiples y bien remunerados -que se lo pregunten a Garzón-, la multiplicación de fiestas, el dispararse del gasto a todos los niveles, con el consiguiente endeudamiento.
Un PER extendido a toda España ha sido la política de Zapatero. El subsidio como vehículo de la «calidad de vida» tanto en pueblos como en ciudades, en la vida laboral como en la jubilación, en las aulas como en los negocios, haciéndolo todo más fácil, menos trabajoso.
¿Cómo no íbamos a estar de acuerdo con ello? ¿Cómo no íbamos a aprobar la gestión del hombre que nos ofrecía un país donde se ataban los perros con longanizas?
Lo malo es que tal país no existe. Mejor dicho, puede existir durante un periodo de tiempo, pero cuando se acaban las longanizas, se acaba todo.
Y a nosotros se nos ha acabado con la crisis económica que ha dejado al descubierto el mundo falso en el que hemos vivido durante los últimos años, la escasa preparación que tenemos, tanto a nivel personal como gubernamental, para afrontar los desafíos que tenemos delante. Los españoles y los muy diversos gobiernos que tenemos, sabemos muy bien gastar, pero no sabemos economizar. Nos hemos olvidado de qué es eso.
Como nos hemos olvidado del esfuerzo, de la laboriosidad, de la obra bien hecha y del afán de superación, completamente ignorados durante la última etapa, en la que la forma de ganar dinero era comprar -a crédito- un piso y venderlo dentro de dos años por el doble precio.
Más grave todavía ha sido el ataque sistemático que ha sufrido la excelencia en nuestro país de un tiempo a esta parte. No era ya la mofa habitual al empollón de la clase por parte de sus condiscípulos. Era una política metódica, perfectamente planeada contra el que destacaba en cualquier profesión o actividad.
El mérito se ha convertido entre nosotros en un estigma, mientras la mediocridad es un valor social. España es hoy el país más vulgar, más cutre, más ramplón de todo nuestro entorno, como se comprueba abriendo la televisión, no importa el canal, o escuchando cualquier debate político, sea en el Congreso, sea en el último ayuntamiento.
Y esto ocurre precisamente cuando se necesita más que nunca gente preparada, gente emprendedora, gente con ideas, gente capaz de competir en un mercado mundial donde han surgido países que se han plantado en la más sofisticada tecnología de un salto, como Corea del Sur o Finlandia. Y ya verán ustedes cuando los del Este de Europa se quiten de encima la mugre que les queda de cuarenta años de comunismo.
¿Qué ha hecho nuestro gobierno ante ello? Pues este gobierno que no fue capaz de prever la crisis, o no quiso verla, se encuentra paralizado ante ella. Fíjense ustedes que la única respuesta que Zapatero sabe dar cuando sus medidas no surten efecto, es decirnos «No se reducirá la protección social». O sea, lo de siempre. De decirnos lo que realmente hay, de llamamientos al sacrificio, a la laboriosidad y tomar el toro por los cuernos, nada de nada.
Su última remodelación de Gobierno no hace más que abundar en lo existente. No hay figuras que destaquen en él, sino fieles seguidores de la voluntad del jefe.
No se nos anuncia un cambio de línea, sino un cambio de ritmo. No se reconocen los errores cometidos, sino que se insiste en la bondad de lo hecho hasta ahora. Y sin esas tres cosas, la introducción de independientes en el gabinete, el echar mano de gente capacitada en vez de meros clones del jefe y el reconocimiento de lo que se ha hecho mal, con propósito de enmienda, no hay enmienda posible.
O sea, que seguiremos empeorando.
Esto es lo que hay. Mejor dicho, lo que no hay. Suele decirse como consuelo que una crisis es una oportunidad para desprenderse de todo lo inservible y renovarse a fondo. Aquí, la única renovación que hemos tenido es la del vestuario extravagante de la Vicepresidenta Primera por el más discreto de la segunda. Por lo demás, las mismas caras, los mismos gestos, los mismos eslogan, los mismos planes y las mismas promesas de que la recuperación está más o menos próxima.
Lo único que puede cambiar es la actitud de los españoles. El cómodo estilo de gobernar de Zapatero está ya dañando a bastantes de nosotros y amenaza con dañar a cada vez más. ¿Vamos a seguir considerándole el mejor de nuestros gobernantes posibles? Las encuestas, esos espejos, nos lo dirán. Aunque no serán un espejo de él, que conocemos de sobra.
Será nuestro espejo: ¿Preferimos seguir la senda de nuestros vicios o de nuestras virtudes?
José Mª Carrascal.